En el marco del Día Mundial de la Población, que se conmemoró ayer 11 de julio, el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral presentó los resultados de su estudio longitudinal sobre familia en Argentina, que revela un profundo cambio en la manera en que los argentinos conciben la maternidad y la paternidad.
Los resultados se conocen en un contexto de profundas transformaciones demográficas. De acuerdo con datos de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, entre 2014 y 2024 los nacimientos en Argentina cayeron un 47%, al pasar de 777.012 a 413.135 en 10 años, la disminución más pronunciada de toda la serie histórica disponible. Con una tasa de fecundidad de apenas 1,2 hijos por mujer, el país ya se ubica entre los 4 países de América Latina con niveles de fecundidad ultrabaja (≤ 1,3 hijos por mujer). Al mismo tiempo, la población envejece como consecuencia de una mayor esperanza de vida y de la sostenida reducción de la natalidad, configurando un nuevo escenario demográfico para el país.
La manera en que los argentinos conciben la maternidad y la paternidad está experimentando una transformación profunda. Después de 25 años de seguimiento, el estudio sobre familia en Argentina identifica un cambio sostenido en el lugar que ocupa la decisión de tener hijos dentro de los proyectos de vida.
Según las investigadoras del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad (ODHV) de la Universidad Austral, estos cambios en las actitudes y valores ayudan a comprender un fenómeno que excede la coyuntura económica. Si bien la caída de la natalidad responde a múltiples factores, los resultados muestran que las transformaciones culturales en torno a la familia, la autonomía personal y los proyectos de vida constituyen una dimensión clave para interpretar la evolución demográfica del país.
El dato más significativo es la fuerte disminución en la importancia atribuida a la maternidad y la paternidad como componentes de una vida plena. Mientras que en 2015 el 77% de los argentinos consideraba muy importante tener y criar hijos, en 2025 esa proporción descendió al 46%, el nivel más bajo registrado desde que comenzó la serie en el año 2000.
La disminución de la natalidad, además, se observa en todas las jurisdicciones del país, aunque con distinta intensidad, lo que confirma que se trata de una tendencia nacional y no de un fenómeno localizado.
Asimismo, comienzan a cobrar relevancia nuevas preocupaciones vinculadas al contexto global. Uno de cada cuatro encuestados que no desea tener hijos menciona la incertidumbre ambiental, política o social como uno de los motivos que influyen en esa decisión.
Las investigadoras del ODHV señalan que estos resultados no implican una pérdida de valor de la familia como institución. De hecho, el estudio muestra que la vida familiar continúa siendo la principal fuente de satisfacción personal para los argentinos. Lo que parece estar cambiando es el lugar que ocupa la parentalidad dentro de los proyectos de vida: deja de ser una expectativa compartida por la mayoría para convertirse, cada vez más, en una decisión individual.
En un país que atraviesa una transición demográfica caracterizada por la caída sostenida de la natalidad y el envejecimiento de la población, estos cambios en las actitudes hacia la maternidad y la paternidad aportan nuevos elementos para comprender esa transformación.




