Argentina terminó primera en su grupo del Mundial. La mayoría de los argentinos discutía si el rival de octavos era mejor o peor, hacía cuentas con la tabla y esperaba el próximo partido de la Scaloneta. Mientras tanto, en Buenos Aires, la política decidió jugar su propio clásico.
Renunció Manuel Adorni. Mauricio Macri había pedido públicamente su salida apenas un día antes desde Mar del Plata.Y como si el fin de semana necesitara un poco más de condimento, Alberto Fernández y Nik desempolvaron una de las peleas más largas de la política argentina… la de las redes sociales.
Todo empezó con una foto
Después de conocerse la salida de Adorni, el expresidente Alberto Fernández publicó en Instagram una imagen del exjefe de Gabinete con lágrimas en el rostro.El mensaje fue directo.
«No pudo enfrentar a los diputados. No quiso informar a los senadores. No le contestó a la Justicia. Les mintió a los periodistas. Se burló de los argentinos. Ojalá pueda estar en paz con su conciencia… la soberbia y el maltrato nunca son gratis.»
Hasta ahí, una crítica política. Pero apareció Nik. Y la conversación tomó otro vuelo.
Nik no dejó pasar la oportunidad
El creador de Gaturro respondió desde sus redes con una de esas frases que parecen escritas para alimentar la grieta.
«Ah, bué… el señor que vive en un departamento ‘prestado’ desde hace 8 años SALIÓ A OPINAR!!! Apagame la luz y vámonos todos.»
Golpe. Respuesta. Y todavía faltaba el contragolpe.
Alberto también tenía preparada la devolución
Lejos de dejar pasar el comentario, Fernández volvió a utilizar su cuenta de X para responder con una ironía que rescata una vieja discusión.
«El plagiador serial ha plagiado un nuevo tuit para defender a Pavorni. Pobre ‘Nickurro’… no se le cae una novedad.»
Y listo. La pelea quedó oficialmente inaugurada otra vez.
La política argentina nunca decepciona
Mientras el Gobierno intenta explicar una renuncia inesperada, Macri vuelve a marcar diferencias con Milei, el PRO empieza a discutir el armado hacia 2027 y la oposición intenta capitalizar el momento. Pero las redes sociales siempre encuentran la manera de llevar la discusión por otro carril. En pocas horas hubo lágrimas, renuncias, operaciones, dibujos, plagios, departamentos prestados, chicanas y pases de factura. Todo eso… mientras Lionel Scaloni seguramente seguía mucho más preocupado por recuperar algún lateral que por leer X.
El VAR político sigue revisando… pero nadie cobró nada
La salida de Adorni dejó una pregunta abierta sobre el futuro del Gobierno. La frase de Macri en Mar del Plata quedó resignificada apenas un día después. Y la relación entre el PRO y La Libertad Avanza parece haber entrado en una nueva etapa. Sin embargo, mientras los dirigentes siguen intercambiando golpes por redes sociales, buena parte de los argentinos mantiene otra prioridad.
«Mientras la política sigue discutiendo entre posteos, la mayoría de los argentinos sigue mirando otra pantalla: la del Mundial. Tal vez por eso el verdadero VAR del humor social todavía no pidió revisar la jugada.»




