Dicen que la política es el arte de lo posible, pero en La Costa también es el arte de quién llega primero, quién habla último y quién no se saca la foto equivocada. Con ese espíritu se desarrolló el pasado domingo una reunión de La Libertad Avanza en La Lucila del Mar en el predio de la Asociación de Fomento de San Bernardo, convocada por la jefa local Roxana Cavallini, que reunió a ediles en funciones, electos, militantes y fiscales con ganas de seguir en carrera.
La mesa fue chica, pero los temas no. Hubo café, números, análisis de las elecciones de octubre mesa por mesa, localidad por localidad, y hasta se mencionó la palabra mágica: territorio. El término favorito de todo aquel que aún no tiene uno propio, pero está decidido a salir a caminarlo.

Juventud libertaria y otras especies en formación
Uno de los temas que más calor generó fue el armado de la juventud libertaria. «Hay que preparar la tropa desde ahora, mirando 2027», se escuchó decir. Se habló del rol que podrían cumplir los más jóvenes y de cómo canalizar el entusiasmo (o el TikTok, que a veces es lo mismo) en algo que no se diluya en selfies con banderas.
Cavallini bajó línea con claridad: organizar, no improvisar. Aunque la foto era de familia, no faltaron las advertencias internas contra los que “quieren subirse al caballo ganador” sin haber llevado ni la rienda ni el poncho. En política, el «recién llegado» siempre es bienvenido… hasta que pide micrófono.
HCD: entre la rosca, el sigilo y la calculadora
Pero la parte más jugosa —como siempre— fue la relacionada con el Honorable Concejo Deliberante. Cavallini hizo foco en cómo pararse en el recinto tras la renovación de diciembre y en no regalar poder a cambio de promesas que después se esfuman como panfletos después de la campaña.

En off the record, algunos dejaron entrever intentos de acercamiento con sectores varios, quizás demasiado variados. Pero todo con mucho sigilo: nadie quiere quedar pegado ni con el oficialismo, ni con las fotos de archivo en el lugar equivocado.
Con la renovación del HCD a la vuelta de la esquina, se respira tensión rosquera. La vieja regla de que “el que gana pone al presidente” ya se rompió cuando Daniel López llegó tarde a la sesión preparatoria, y desde entonces la cosa quedó en modo “sálvese quien pueda”.
“La política tiene algunas picardías que son tentadoras, pero te pueden dejar en una mala posición”, dijo un informante anónimo, que entró sonriendo y se fue sin saludar. Sabrá Dios qué quiso decir.

🔍 ¿Y ahora qué?
La Libertad Avanza parece decidida a no repetir los errores ajenos: evitar internas innecesarias, no rifar espacios de poder y afianzar su identidad sin quedar atrapada en la rosca tradicional.
Pero claro, una cosa es decirlo en la Lucila un domingo a la tarde, y otra muy distinta es bancarlo en la sesión del Concejo cuando las luces están prendidas y todos miran.




