El transporte público de pasajeros no prestará servicios durante gran parte del domingo, en una decisión adoptada ante el riesgo de disturbios y hechos de violencia que podrían afectar a choferes y unidades durante los festejos por la final del Mundial.
La medida alcanza a distintas empresas de transporte y responde a las advertencias realizadas por los sindicatos y las cámaras del sector, que plantearon la necesidad de resguardar la integridad de los trabajadores frente a posibles desbordes en las celebraciones, cualquiera sea el resultado del encuentro que disputará la Selección Argentina.
Desde el sector remarcaron que la prioridad es garantizar la seguridad de los conductores y evitar daños en las unidades, una situación que ya se registró en otras oportunidades durante festejos masivos vinculados al fútbol.
La suspensión del servicio obligará a miles de personas a reorganizar sus traslados durante una jornada en la que se espera una importante movilización en calles, plazas y espacios públicos de todo el país.
La decisión vuelve a poner sobre la mesa un debate que trasciende al deporte. Si bien los festejos populares forman parte de la identidad argentina, también aparece el desafío de garantizar que puedan desarrollarse de manera pacífica, sin poner en riesgo a trabajadores, bienes públicos y privados o al resto de la comunidad.
En el Partido de La Costa, donde históricamente las celebraciones por los grandes logros de la Selección se desarrollan con caravanas de vehículos y concentraciones espontáneas en distintos puntos de las localidades, las autoridades también seguirán de cerca el operativo de seguridad previsto para la jornada.
El deseo de millones de argentinos es volver a celebrar un título mundial. El desafío será que esa alegría pueda expresarse con responsabilidad y sin episodios de violencia que terminen opacando una jornada que promete quedar en la historia.




