A 50 años del golpe de Estado, la Cámara Federal de Casación Penal dictó una sentencia clave que ratifica las condenas por crímenes de lesa humanidad en las megacausas ESMA y Campo de Mayo. El fallo, liderado por el voto del juez Alejandro Slokar, rechaza los planteos de las defensas y confirma las prisiones perpetuas para los responsables de los «vuelos de la muerte». La justicia fue contundente: no se trató de «excesos» aislados, sino de un aparato estatal organizado para la deshumanización y el exterminio.
La resolución pone especial énfasis en la violencia de género ejercida contra mujeres embarazadas en cautiverio y el plan sistemático de apropiación de niños. Además, valida las pruebas sobre los operativos de aviación destinados a hacer desaparecer cuerpos en el mar, destacando el rol del Equipo Argentino de Antropología Forense para desarticular el pacto de silencio. El tribunal también lanzó una fuerte advertencia sobre la necesidad de preservar los sitios de memoria y los organismos que los protegen, señalando que el deber de memoria es un imperativo internacional para el Estado argentino.




