El periodista Sergio Lapegüe volvió a demostrar que la televisión tiene mucho de magia… y bastante de backstage divertido. En sus redes sociales publicó unas fotos del rodaje de una publicidad con un comentario cargado de ironía: “Seriedad absoluta mientras rodamos una publi. Gran ambiente de laburo. Da gusto trabajar así…”.
Hasta ahí todo muy profesional. Pero en las imágenes se lo ve trabajando en chancletas, bien modo verano. Saco, producción, cámaras… y ojotas. La escena generó risas y recordó algo que en el mundo audiovisual se sabe desde siempre: la formalidad frente a cámara no siempre coincide con lo que pasa fuera del encuadre.
Porque en la tele, el plano manda. Si la cámara corta a la altura del escritorio, todo lo que ocurre de la cintura para abajo puede ser territorio libre.
El folklore del “traje arriba, pijama abajo”
Una de las historias más repetidas del ambiente tiene como protagonista al histórico conductor Santo Biasatti. Durante años circuló la leyenda de que, mientras aparecía impecable de saco y corbata leyendo el noticiero, debajo del escritorio podía estar en ropa mucho más cómoda. Algunos dicen que incluso en calzoncillos. Nadie lo confirmó del todo… pero la anécdota quedó instalada como parte del folklore televisivo.
El mismo fenómeno se volvió casi universal durante la pandemia, cuando las transmisiones por videollamada multiplicaron el clásico look híbrido: camisa formal arriba y pantalón deportivo abajo. Muchos conductores lo admitieron después sin drama.
Secretos de set que nunca llegan al aire
En el mundo del espectáculo abundan estas pequeñas “trampas” del oficio. En producciones televisivas o cinematográficas es común que los actores usen pantuflas o zapatillas debajo del vestuario mientras esperan su turno de cámara, o que los conductores trabajen en jeans o bermudas mientras el encuadre solo muestra saco y corbata.
También es frecuente que los sets tengan un clima mucho más relajado que el que se ve en pantalla. Lo importante es que el plano salga perfecto; el resto, mientras no aparezca en cámara, es parte del detrás de escena.
La magia del encuadre
La publicación de Lapegüe volvió a poner en evidencia algo que en la tele se sabe desde siempre: la credibilidad no depende de si alguien usa traje completo o chancletas, sino de lo que dice y cómo lo dice.
El resto es pura alquimia del audiovisual. Un poco de iluminación, un buen plano… y la magia hace el resto.




