En la foto manda LLA, Cavallini al centro y Villalva fuera de cuadro: ¿unidad opositora o juego de sombras?

image

En política, las fotos no son casuales. Y menos cuando aparecen en redes y medios incluso antes de que algunos de los asistentes regresen a sus casas. La imagen de la reunión entre sectores opositores de La Costa —que incluye a referentes de La Libertad Avanza, PRO, UCR y otros espacios— no solo generó revuelo por la intención declarada de ir por la presidencia del Concejo Deliberante, a pesar del holgado triunfo oficialista en las legislativas de septiembre.

La foto dijo mucho más de lo que se escribió. Y para quien conoce la rosca, el lugar, el encuadre y las ausencias importan tanto como los discursos.

La postal se tomó en el local de La Libertad Avanza, con cartelería visible del espacio. Una elección de locación que nadie objetó, y que marca un dato político fuerte: todos aceptaron sentarse bajo el techo de Roxana Cavallini, la dirigente liberal que empieza a consolidarse como figura clave de la oposición costera.

image

En el frente de la imagen, los concejales electos por LLA. Casi como fondo, el resto de los dirigentes que conforman esta “unidad opositora”. La composición no fue casual: refleja tanto el poder simbólico como la intención de protagonismo real.

Pero lo que más llama la atención no es quién está, sino quién no está: Elizabet Villalva, concejal electa por LLA, no aparece en la imagen. ¿No fue? ¿No quiso? ¿O, como ya circula en pasillos y chats, fue ella quien sacó la foto?

De ser así, su ausencia cobra otro valor: no renuncia al control, pero evita la exposición. Y si no participó, la pregunta se vuelve más cruda: ¿hay una interna abierta en LLA?¿Todos detrás de Cavallini… o todos contra ella?

Si hablamos de rosca, la escena tiene capas más profundas. No es la primera vez que dirigentes como López, Corea y otros que hoy se sientan en esa mesa intentaron meterse en las filas de LLA. Antes de las elecciones, hubo más de un intento de acercamiento, pero el filtro final siempre estuvo en manos de Cavallini, quien —sin hacer mucho ruido— marcó los límites del espacio.

Otro caso es el de Juan Carlos De Conti, un cuadro político de recorrido amplio. Supo trabajar muy cerca de la hoy senadora con mandato cumplido Flavia Delmonte, luego pareció encontrar su lugar con Mónica Correa, y hoy se alinea detrás del lopecismo. Nadie le puede discutir militancia, pero sí lealtades. Como diría un conductor de los ’90: “¿Y vos… de qué lado estás, De Conti?”

Entonces, ¿esta unidad es una señal de alineamiento real o una jugada para meterse donde antes no pudieron?

¿Todos se alinean con Cavallini… o todos quieren su lugar?

Porque si bien la movida le da visibilidad y protagonismo a LLA, también la expone, la centra y la pone en la mira. Como sabe cualquier operador, quien ocupa el centro del encuadre, también es el blanco más visible.

La pregunta inevitable es:
¿Esta acción fue inocente o estamos empezando a ver el costado más oscuro de algunos actores políticos locales?
Los que ayer no pudieron entrar por la puerta de LLA, hoy posan como si siempre hubieran estado adentro.

Lo que viene

Este jueves a las 17 será la asunción de los nuevos concejales. El oficialismo convoca a movilizar, con una consigna clara: defender lo que la gente votó.

Pero para muchos ediles, el debut será incómodo: con internas, juegos cruzados, dudas de liderazgo y una tribuna que no les será del todo amena.

Y mientras tanto, Roxana Cavallini, sin haber dicho una sola palabra pública, ya se sentó en el centro de la escena.

La rosca está servida.
La próxima foto, tal vez, nos dé más datos.