La investigación apunta a posibles delitos contra la salud pública. Un hombre fue imputado tras el hallazgo de estupefacientes, recetas presuntamente apócrifas y una gran cantidad de fármacos vencidos.
Un importante procedimiento policial realizado en las últimas horas en la ciudad de Pinamar permitió desarticular un presunto circuito vinculado a delitos contra la salud pública. Durante un allanamiento ordenado por la Justicia, los investigadores secuestraron una importante cantidad de medicamentos vencidos, entre ellos fentanilo, además de recetas médicas y sellos profesionales presuntamente falsificados.
El operativo se desarrolló en el marco de una investigación judicial que busca determinar si los elementos incautados eran utilizados para la prescripción, comercialización o distribución irregular de medicamentos, una práctica que representa un serio riesgo para la salud de la población.
Entre los secuestros más relevantes figuran cientos de medicamentos fuera de su fecha de vencimiento, ampollas y fármacos de uso controlado, incluyendo fentanilo, un potente opioide cuya circulación se encuentra estrictamente regulada por la legislación sanitaria debido a su elevado poder analgésico y al riesgo que implica su uso indebido.
Además, los efectivos encontraron sellos médicos presuntamente apócrifos, recetas y documentación que ahora será sometida a peritajes para establecer su autenticidad y determinar el alcance de las maniobras investigadas.
Como resultado del procedimiento, un hombre quedó imputado en la causa, aunque por el momento la investigación continúa y no se descartan nuevas medidas judiciales.
La causa es instruida por la Justicia bajo la figura de delitos contra la salud pública, mientras los investigadores intentan establecer el origen de los medicamentos secuestrados, si existía una red de distribución ilegal y si otras personas podrían haber participado de las maniobras.
El hallazgo genera especial preocupación por la presencia de fentanilo, una sustancia que en los últimos años adquirió notoriedad a nivel internacional por su potencial letal cuando es utilizada fuera de los ámbitos médicos autorizados.
Las actuaciones continúan y los elementos secuestrados serán analizados por peritos especializados para determinar su procedencia y posible utilización en hechos ilícitos.




