Ciencia, colores y aprendizaje: alumnos de la Técnica N° 2 recibieron a niños del Jardín 916 en una experiencia educativa compartida

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La ciencia puede comenzar con una pregunta simple, una observación curiosa o el descubrimiento de algo tan cotidiano como el color de una fruta. Con esa premisa, estudiantes de la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 2 protagonizaron una enriquecedora jornada junto a niños y niñas del Jardín de Infantes N° 916

La actividad se desarrolló en el laboratorio de la institución técnica, donde los alumnos de 4° año de la Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos asumieron un desafío diferente al habitual: convertirse en divulgadores científicos para acercar conocimientos a los más pequeños.

Durante el encuentro, los estudiantes explicaron de manera sencilla y didáctica cómo pueden obtenerse pigmentos naturales presentes en frutas, verduras y flores. A través de demostraciones prácticas y experiencias adaptadas a la edad de los visitantes, los niños pudieron observar de cerca algunos procesos científicos y descubrir cómo la ciencia también está presente en elementos cotidianos de la vida diaria.

Aprender enseñando

La propuesta permitió generar un valioso intercambio entre distintos niveles educativos.

Mientras los niños del nivel inicial tuvieron la oportunidad de acercarse al mundo de la experimentación y despertar su curiosidad por la ciencia, los estudiantes de la escuela técnica fortalecieron habilidades vinculadas a la comunicación, la transmisión de conocimientos y la responsabilidad de compartir saberes con otros.

Este tipo de experiencias también contribuye a derribar barreras entre instituciones y niveles educativos, promoviendo una educación más integrada y colaborativa.

Una experiencia que deja huella

Desde la comunidad educativa destacaron tanto el entusiasmo y comportamiento de los pequeños visitantes como el compromiso demostrado por los estudiantes de la Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos durante toda la actividad.

Más allá de los contenidos específicos trabajados, la jornada dejó una enseñanza importante: la ciencia puede convertirse en una herramienta de encuentro, descubrimiento y aprendizaje compartido cuando se genera el espacio para que distintas generaciones interactúen y aprendan juntas.

En tiempos donde la educación busca cada vez más vincular el conocimiento con experiencias concretas, iniciativas como esta muestran que el aprendizaje también puede construirse a través de la curiosidad, la experimentación y el intercambio entre estudiantes de diferentes edades.