La erosión vuelve a encender alarmas en Santa Teresita: vecinos piden respuestas por el avance del mar

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Vecinos, comerciantes y residentes volvieron a poner sobre la mesa la preocupación por el futuro del frente marítimo de Santa Teresita. El problema no es nuevo: la pérdida de playa, las sucesivas pleamares y el impacto sobre sectores de la Costanera mantienen abierto un debate que excede una emergencia puntual y obliga a pensar qué hacer con la costa a largo plazo.

La erosión costera vuelve a ocupar un lugar central en Santa Teresita. Según informó Faro Noticias, vecinos, comerciantes y residentes participaron de un encuentro para debatir la situación del frente marítimo y analizar el futuro de uno de los sectores más sensibles de la localidad.

La preocupación tiene antecedentes recientes. En mayo, una fuerte pleamar volvió a golpear la costa a la altura de calle 32 y Costanera, dejando expuestas las bases del Paseo de la Memoria. En aquel momento se realizaron trabajos de emergencia con aporte de arena para contener el sector y evitar mayores daños.

Pero el problema no termina cuando baja el agua.

Una discusión que Santa Teresita arrastra desde hace años

La erosión forma parte de una problemática mucho más amplia del frente marítimo del Partido de La Costa. De hecho, las restricciones sobre determinadas zonas costeras no son nuevas: ordenanzas municipales de distintos períodos establecieron interdicciones y limitaciones a la construcción en sectores considerados vulnerables.

En Santa Teresita también se avanzó con experiencias de defensa costera. Entre las calles 39 y 40 se desarrolló una intervención mediante gaviones y bloques rocosos, con el objetivo de disminuir el impacto del oleaje y proteger un sector particularmente comprometido.

Sin embargo, cada nueva sudestada o pleamar importante vuelve a mostrar que la discusión necesita una mirada integral.

No se trata solamente de recuperar arena después de un temporal. Está en juego la conservación de la playa, la protección de la Costanera, las propiedades cercanas al mar, la infraestructura pública y también uno de los principales recursos económicos del Partido de La Costa: su frente marítimo.

El impacto también es turístico

Para una ciudad turística, perder playa no constituye únicamente un problema ambiental.

Santa Teresita construyó buena parte de su identidad y de su economía alrededor del mar. Hoteles, departamentos, balnearios, comercios y servicios dependen directa o indirectamente de miles de visitantes que eligen la localidad precisamente por su playa.

Por eso cada metro que retrocede el frente costero abre una discusión que involucra simultáneamente ambiente, planificación urbana, obra pública, turismo y actividad privada.

Incluso el histórico muelle sufrió este año las consecuencias de una fuerte sudestada. En febrero, dos pilotes resultaron afectados y unos 12 metros de pasarela quedaron comprometidos, lo que obligó a cerrar preventivamente la estructura. Posteriormente pudo reabrirse de manera parcial mientras continúan las reparaciones.

Del reclamo a una solución de largo plazo

El nuevo encuentro de vecinos y comerciantes sirve entonces para volver a poner una pregunta sobre la mesa:

¿Qué frente costero queremos para Santa Teresita dentro de 10 o 20 años?

Las respuestas de emergencia son necesarias cuando el mar avanza y amenaza una estructura. Pero la dimensión del problema obliga también a discutir planificación, obras, recuperación de médanos, manejo de arena y criterios comunes para intervenir sobre la costa.

Especialistas y organizaciones ambientales vienen señalando desde hace tiempo que la urbanización, la fijación de médanos y otras modificaciones del ambiente costero pueden contribuir al deterioro de las playas y que las intervenciones aisladas no reemplazan un manejo integral del frente marítimo.

El encuentro realizado en Santa Teresita vuelve a mostrar que la preocupación está instalada entre quienes viven y trabajan frente al mar.

Ahora el desafío será que el debate no termine cuando pase la próxima sudestada.

Porque para el Partido de La Costa cuidar la playa no significa solamente defender el paisaje.

También significa defender una parte esencial de su futuro.