¿Quién sacó la foto? La rosca, Pachu y el club de los que quieren entrar a LLA

caricatura Junco

En política hay una máxima que nunca falla: si no hay foto, alguien va a decir que no estuviste. Si aparece una foto, alguien va a preguntar quién la sacó.

Eso pasó después del encuentro de Mauricio Macri en Mar del Plata.

Primero salió Matías Porta a contar que había representado al PRO de La Costa. Después Juan Ojeda dejó ver en sus historias que también había estado por el Costa Galana. Todo parecía prolijo… hasta que empezaron a sonar los celulares.

«Mandáselas a Porta… que no lo vio a Pachu.»

La chicana llegó desde militantes libertarios, acompañada de otra versión todavía más jugosa: Francisco «Pachu» Junco habría participado de la reunión chica con Macri, esa a la que no entró cualquiera.

¿Es comprobable? No del todo. Pero en política los pasillos suelen tener más tráfico que las conferencias de prensa.

Lo curioso es que Pachu no publicó una sola foto. Nada. Cero. Ni una historia, ni un selfie, ni un «acá con Mauricio». Y eso que, según cuentan quienes lo conocen, los jóvenes de La Libertad Avanza hace rato intentan convencerlo de que use más las redes.

Por ahora, sin éxito.

Pachu sigue haciendo política como si Instagram fuera un invento pasajero. Mientras Marcela González aparece nadando en aguas abiertas, él tiene más chances de ser fotografiado comiendo un choclo en la playa que grabando un reel.

Y, sin embargo, ahí sigue.

Porque mientras algunos miden el poder por la cantidad de likes, otros lo hacen por la cantidad de invitaciones.

Junco con Macri

La verdadera carrera no es por la foto… es por 2027

La reunión de Macri dejó otra certeza: todos parecen estar buscando la misma puerta de entrada a La Libertad Avanza.

Porta ya se muestra alineado con el armado de Diego Santilli y, en los corrillos del PRO bonaerense, cada vez suena con más fuerza la versión de que estaría colaborando en el esquema político del partido en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Nadie lo oficializa, pero el rumor camina solo.

Ojeda también empezó a asomar con un discurso de construcción opositora, mientras varios dirigentes imaginan unas futuras PASO como la oportunidad para disputar el liderazgo libertario local.

¿El objetivo? Desafiar el lugar que hoy ocupa Roxana Cavallini.

Mientras tanto, Cavallini parece jugar otro partido. Sin grandes declaraciones y sin entrar en la pelea por las fotos, mantiene unido al bloque y evita que la tropa se disperse.

En los pasillos incluso ya circula otro comentario: además de sostener la bancada, algunos sueñan con recuperar a una «oveja descarriada».

Nadie la nombra. Pero todos entienden de quién hablan. Y así sigue la política costera. Unos cuentan seguidores. Otros cuentan reuniones. Y algunos todavía discuten quién sacó la foto, mientras el verdadero álbum recién empezará a completarse cuando llegue el cierre de listas.