Aprender observando, investigando y actuando. Bajo esa premisa, estudiantes de 1º año participaron de una salida educativa a la playa donde combinaron trabajo de campo, conciencia ambiental y metodología científica para analizar una problemática que forma parte de la vida cotidiana de las localidades costeras: la presencia de residuos en el ambiente.
La actividad fue desarrollada junto a los profesores Guillermo Tombolán, Sofía Gatti y Sandra Rodríguez, con el acompañamiento de las preceptoras Karina González y Silvana Magrini.
Durante la jornada, los alumnos realizaron tareas de relevamiento y recolección de residuos sólidos presentes en distintos sectores de la playa. El material recuperado será ahora clasificado y analizado dentro de un proyecto de investigación escolar que buscará determinar sus características, cantidad, origen y posible impacto sobre el ecosistema costero.
Investigar para comprender
La propuesta apunta a que los estudiantes puedan acercarse a una problemática ambiental desde una mirada práctica, utilizando herramientas de observación, registro y análisis.
A partir de los datos obtenidos en el trabajo de campo, los jóvenes avanzarán en la elaboración de conclusiones y en la búsqueda de alternativas para la reutilización de materiales, explorando conceptos vinculados a la economía circular y al aprovechamiento responsable de los recursos.
Además de la investigación, la experiencia busca fomentar hábitos de cuidado ambiental y fortalecer el compromiso con el entorno natural que forma parte de la identidad de las comunidades costeras.
Una escuela conectada con su entorno
Este tipo de iniciativas permiten trasladar los contenidos del aula a situaciones concretas, transformando el aprendizaje en una experiencia directa y significativa.
En una región donde la playa constituye uno de los principales recursos naturales y turísticos, conocer las problemáticas ambientales y reflexionar sobre posibles soluciones se convierte también en una forma de construir ciudadanía.
La actividad dejó además una enseñanza que va más allá de la recolección de residuos: entender que cada acción individual tiene consecuencias sobre el ambiente y que el cuidado de los espacios comunes es una responsabilidad compartida.
Una experiencia que combinó educación, investigación y compromiso comunitario, y que tendrá continuidad en las próximas etapas del proyecto cuando los estudiantes comiencen a analizar los resultados obtenidos.




