El reclamo formal de SUTEBA La Costa–Gral. Lavalle por la presunta falta de entrega de 10.966 módulos alimentarios del Programa MESA destapó algo más que una discusión logística: dejó al descubierto una tensión creciente con la funcionaria Amancay López, secretaria de Educación y Bienestar de La Costa, que ya no se disimula puertas adentro del peronismo local.
En el centro del conflicto, la ejecución del Programa Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria, financiado por la Provincia de Buenos Aires. Según SUTEBA, el Municipio —ente ejecutor— no cumplió con la entrega de las “cajas dobles” previstas para diciembre y el adelanto de enero. En cambio, se habría distribuido solo una tanda, y sin los componentes navideños.
La respuesta desde el entorno de Amancay López fue tajante. El entorno dice:: “La versión corta: una nueva mentira sobre SAE. Dicen que no entregamos lo que si se entregó el 19, 22 y 23 de diciembre”. El mensaje fue leído por muchos como una descalificación directa al reclamo sindical, sin espacio para el diálogo y deslizando «plantean como único problema en educación al SAE porque no lo maneja SUTEBA La Costa Lavalle».
Si bien oficialmente no se mencionan nombres, en los pasillos y entre referentes educativos ya se habla de un choque de modelos dentro del espacio oficialista, con diferencias que no son solo técnicas. De fondo, circulan versiones sobre tensiones más profundas entre la gestión educativa municipal y la seccional de SUTEBA que vienen marcando posturas distintas frente a la política social y el vínculo con la Provincia: «Es un tema de caja para el sindicato que debería estar discutiendo fuertemente con la sociedad el desfinancimiento en educación que está haciendo Milei y no atacando el enorme esfuerzo del gobernador y los intendentes peronistas»
El documento presentado por SUTEBA lleva la firma de su Consejo Ejecutivo Seccional y plantea que la falta de entrega contradice las comunicaciones oficiales del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad. Desde el Municipio, hasta el momento, no se emitió un comunicado oficial, pero fuentes del entorno de gobierno afirman que eso es mentira y muestran la armonía con el órgano provincial de control y sobre todo con los equipos escolares.
El cruce, aunque centrado en la cuestión alimentaria, parece ser solo la superficie de una interna política que empieza a escalar en tono y visibilidad, en un contexto político que requiere mayor imaginación para representar las demandas sociales.




