Osos polares y pingüinos son solo la punta del iceberg del cambio climático según WWF y Vida Silvestre

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Nuevas evidencias científicas sobre las consecuencias del cambio climático en el polo Norte y el polo Sur indican que el tiempo se acaba para que los líderes del mundo alcancen un acuerdo para responder ante este fenómeno.
Mientras los ministros del Consejo Ártico y del Tratado Antártico llevan a cabo la primera reunión conjunta de la historia en Baltimore (Maryland) del 6 al 17 de abril durante la celebración del 50º Aniversario de la firma del Tratado Antártico, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y su socia local, la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), desafían a los ministros a aprovechar la ocasión para afirmar su compromiso con acciones concretas para revertir el problema del cambio climático.
A través del proyecto “Cambio Climático en la Antártida”, FVSA y WWF procuran sensibilizar a la opinión pública mundial sobre el impacto del cambio climático en la Antártida y el Océano Austral y llegar a los líderes de opinión y los encargados de formular políticas para reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y reducir la vulnerabilidad del ecosistema antártico a través de medidas de adaptación y resiliencia.
Las organizaciones de conservación brindaron a los ministros evidencias nuevas y concretas sobre las consecuencias del cambio climático en el Ártico y la Antártida que demuestran claramente que el aumento de la temperatura mundial debe mantenerse por debajo de los dos grados centígrados. «Un aumento de la temperatura media global de 2 grados es demasiado para los polos», sostiene Juan Casavelos, Coordinador del Proyecto Cambio Climático en la Antártida de la FVSA. «Los científicos están extremadamente preocupados por la rapidez con que se manifiestan los impactos del calentamiento global en las regiones polares, como la pérdida del hielo marino; la velocidad de estos cambios ha superado las últimas proyecciones».
El calentamiento global promedio causado por el cambio climático desde comienzos de la Revolución Industrial ya está mostrando graves impactos cuando la temperatura ha aumentado menos de un grado desde entonces. El Ártico se está calentando a una velocidad aproximada del doble del promedio mundial y partes de la Antártida también superan la media mundial. Las regiones polares están sufriendo profundos impactos regionalmente, que además podrían desencadenar cambios bruscos sobre el sistema climático mundial. Asimismo, las cadenas alimenticias marinas también están seriamente amenazadas por el calentamiento en la Antártida.
En un próximo informe sobre las consecuencias del Cambio Climático en la Antártida, elaborado por el Comité Científico de Investigaciones Antárticas (SCAR, por sus siglas en inglés), se espera que se ajusten las proyecciones sobre la eventual contribución al incremento del nivel del mar asociado al derretimiento parcial de la Antártida.
«Capas de hielo del tamaño de pequeños países están desmoronándose y las últimas evidencias muestran que los efectos del calentamiento global están incrementando este proceso en la Antártida. Justamente ayer colapsó el puente de hielo que mantenía unida a la plataforma de hielo Wilkins con la Península Antártica, dejando la enorme capa helada más cerca de desintegrarse», sostuvo Casavelos, y agregó: «Los pingüinos podrán sentir los impactos del cambio climático primero, pero el resto de nosotros no tardaremos demasiado en sentirlos también».
El calentamiento de la Antártida no es aún tan grave como el del Ártico, pero es un indicio más de que el derretimiento de nuestros casquetes polares continúa rápidamente. Si los líderes mundiales no actúan con esta información los efectos serán desastrosos.
«El mundo está atrapado por una pinza polar», dijo Neil Hamilton, Director del Programa del Ártico de WWF Internacional. «Lo que está ocurriendo en los polos afectará el clima del mundo. Si no detenemos el derretimiento de los polos, el mundo entero lo sentirá, a través del calentamiento global y el aumento del nivel del mar».
Actualmente, la expedición Catlin (Catlin Artic Survey) está muestreando el espesor del hielo marino en el Ártico. La expedición, en parte patrocinada por WWF, confirmaría los temores de los científicos sobre la desaparición de los hielos más antiguos y gruesos. Esto ha llevado a proyectar que el hielo marino en esta región podría desaparecer durante los veranos dentro de una generación, lo que generaría consecuencias catastróficas para todo el ecosistema, afectando desde los animales unicelulares hasta las ballenas. «Los ministros reunidos hoy en Washington tienen una responsabilidad especial con el mundo», indicó Hamilton. «Ellos son los custodios de los polos, y ésta es la oportunidad de demostrarle al mundo que están dispuestos a intensificar y asumir su responsabilidad para mantener los polos congelados, comprometiéndose a tomar medidas urgentes y eficaces durante la cumbre del clima en Copenhague en diciembre próximo».