El senador bonaerense (UCR) Enrique Honores presentó en la Cámara Alta provincial un proyecto de declaración en donde se expresa el agrado del cuerpo para que las autoridades provinciales realicen las gestiones correspondientes ante el Poder Ejecutivo Nacional para que no se implemente en el territorio de la Provincia de Buenos Aires el cambio horario planificado.
En los argumentos del proyecto Honores destaca que “representantes de entidades empresarias y gremiales de Mar del Plata y la zona se pronunciaron fuertemente en contra de que el próximo verano vuelva a implementarse en el territorio bonaerense el adelantamiento de la hora, como sucede desde diciembre de 2007”.
“Asimismo -continuó el senador- en una nota dirigida a las autoridades provinciales y nacionales reiteraron su ‘profunda preocupación’ por el tema en cuestión y pidieron que la provincia de Buenos Aires quede excluida de la modificación horaria estival ordenada por el Gobierno nacional. Están ‘en serio peligro’ tanto el empleo como la rentabilidad, aseguraron los firmantes de la nota. El documento elevado a consideración de las autoridades fue suscripto por representantes de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra); Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata; el sindicato gastronómico (Uthgra); UCIP; Cámara de Empresarios de Balnearios, Restaurantes y Afines (Cebra); Cámara de la Recreación (CER); CinemaCenter; Cámara Textil; Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios (Cameco); Colegio de Martilleros y Corredores Públicos; Asociación Confeccionistas de Indumentaria; Cámara Empresaria de Punta Mogotes y Zona Sur; Mar del Plata Convention&Visitors Bureau; Sacoa Juegos Electrónicos; Cámaras de Concesionarios de Unidades Turísticas Fiscales de Mar Chiquita y de Villa Gesell; Asociación de Concesionarios de Unidades Turísticas de Pinamar; Starpyh y Sindicato de Empleados de Comercio”.
Para finalizar Honores destaca que “desde la implementación del cambio de huso horario en 2007, las pérdidas que sufrieron las actividades comerciales, de espectáculos y balnearios, en algunos rubros superaron el 30% en promedio con picos de hasta 40 ó 45% incluso. La modificación horaria se basa en la necesidad de ahorrar kilovatios/hora para reducir el consumo de energía. Para empresarios y sindicatos, el ahorro verificado en las dos últimas temporadas fue escaso, según informes proporcionados por EDEA. Pero como contrapartida, las consecuencias laborales podrían ser mayores, pues para el próximo verano los comercios afectados van a reducir el número de convocados para trabajar”.




