Al menos unas 708 personas murieron por el terremoto de 8,8 grados Richter que sacudió el sábado a Chile, además de registrarse una cantidad indeterminada de desaparecidos, según informó la presidenta Michelle Bachellet. Ayer hubo nuevas réplicas y temor en la población. Además, decretó «estado de excepción tipo catástrofe» por 30 días en las zonas afectadas.




