A las 21 Randazzo difundió los primeros cómputos oficiales, según los cuales la presidenta ganaba con alrededor del 50 por ciento de los votos y le sacaba una ventaja enorme al resto. Duhalde y Alfonsín disputan el segundo lugar y Alfonsín estaba cuarto, pero cerca de ellos.
Cristina en Santa Cruz, al momento de ir a votar.
Apenas pasaron las 21, llegaron los primeros datos del escrutinio de las primarias presidenciales. Los resultados mostraban un triunfo contundente de la presidenta Cristina Kirchner, que si se confirman quedará a las puertas de la reelección para la primera vuelta del 23 de octubre.
En tanto, Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín peleaban el segundo lugar, mientras que Hermes Binner aparecía cuarto, cerca de ellos.
Los primeros datos los difundió el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien dijo que escrutadas algo más de 4.500 mesas a nivel nacional, los resultados eran los siguientes: Cristina Kirchner 50,32 por ciento, Alfonsín 12,92, Duhalde 12,14, Binner 11, Rodríguez Saá 7,14, Carrió 2,97, Jorge Altamira 2, 19 y Alcira Argumedo 0,74.
Así las cosas, Altamira, del Frente de Izquierda, alcanzaría el piso del 1,5 por ciento para poder competir en las generales de octubre, pero no Argumedo, la candidata de Pino Solanas.
Cerraron a las 18 las elecciones primarias presidenciales y, según una encuesta en boca de urna realizada por la consultora de Julio Aurelio para América TV, Cristina Kirchner obtenía el primer puesto, con una ventaja de más de 20 puntos sobre el segundo. De acuerdo a esa encuesta, realizada sobre 10.500 casos, el segundo puesto lo peleaban Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín. Hermes Binner, en tanto, quedaría cuarto.
La jefa del Estado llegó cerca de las 20 al búnker kirchnerista para seguir desde allí el escrutinio y salir a festejar cuando los datos oficiales den una tendencia irreversible. A esa hora, en el hotel porteño donde ella se recluyó junto con el candidato a vice Amado Boudou y otros colaboradores, la planta baja era un hervidero de militantes y dirigentes que empezaban a celebrar una victoria que pondría a la presidenta a las puertas de la reelección.
Las elecciones primarias se desarrollaron con normalidad en todo el país, salvo por las denuncias de robo de boletas. Tanto desde el radicalismo como desde el socialismo hubo muchas quejas por este tema y ambos sectores propusieron una solución: implementar a nivel nacional la boleta única.
A las 18.45 el ministro del Interior, Florencio Randazzo, destacó que hubo una alta participación en los comicios, con niveles similares a las de una elección general, y destacó el salto de calidad que significa para la democraca la realización de primarias, pues significa que ya no se eligen los candidatos a dedo. Además, confirmó que los primeros resultados oficiales se conocerán a las 21. En Santa Fe, según la Justicia electoral, la asistencia fue del 65%.
Los santafesinos volvieron a las urnas por tercera vez en el año, aunque esta vez para participar de las primarias obligatorias que definen los candidatos de las generales de octubre: se votaron fórmulas presidenciales y, en la provincia, listas de diputados. El sistema de votación fue el tradicional de boleta sábana (aunque ahora a colores) y cuarto oscuro. En Rosario, los centros de votación se completaron a media mañana y la asistencia de votantes adquirió más ritmo después del mediodía.
El comicio abrió oficialmente a las 8 pero, como sucede en las últimas votaciones, se registraron algunos inconvenientes por la ausencia de autoridades.
A las 10 de la mañana, se habían constituido todas las mesas de la provincia, según informaron las autoridades policiales a cargo del comicio. Por su parte, los votantes de Rosario y Santa Fe arribaron lentamente, documento en mano, para emitir el sufragio.





