Un obrero de 43 años murió después de sufrir una caída de altura mientras trabajaba en el desarrollo inmobiliario Northbeach. Sus propios compañeros lo trasladaron en un vehículo particular hasta el Hospital de Pinamar. El caso vuelve a instalar preguntas sobre controles, prevención y seguridad en las obras de una región que atraviesa un importante crecimiento inmobiliario.
Un trabajador de 43 años murió luego de sufrir una grave caída de altura mientras realizaba tareas en una obra del desarrollo inmobiliario Northbeach, ubicado a la altura del kilómetro 378 de la Ruta 11, en jurisdicción del Partido de La Costa y próximo a Costa Esmeralda.
El hombre era oriundo de Villa Lynch, partido de San Martín.
Según la información conocida hasta el momento, después de la caída fueron sus propios compañeros quienes lo trasladaron de urgencia en un vehículo particular hasta el Hospital Comunitario de Pinamar “Dr. Dionisio José Pepe Olaechea”.
El trabajador presentaba un traumatismo de cráneo severo y múltiples contusiones pulmonares. Pese a la atención recibida, la gravedad de las lesiones provocó su fallecimiento.
Una de las versiones que trascendieron indica que habría caído desde un sexto piso. Sin embargo, ese dato no fue confirmado oficialmente y todavía deberá determinarse cómo se produjo exactamente el accidente y cuáles eran las condiciones en las que el hombre desarrollaba su tarea.
Las preguntas que deja una muerte
Una persona salió a trabajar y murió mientras cumplía con su tarea.
A partir de allí aparecen preguntas inevitables.
¿Desde qué altura cayó? ¿Qué tarea estaba realizando? ¿Contaba con arnés y los elementos de protección correspondientes? ¿Existían líneas de vida, puntos de anclaje y protecciones colectivas? ¿Quién era el responsable de Seguridad e Higiene? ¿Cuándo había sido inspeccionada la obra por última vez?
Y hay otro interrogante que merece una explicación: ¿por qué un trabajador con semejantes lesiones terminó siendo trasladado hasta el hospital en el vehículo particular de sus propios compañeros?
Hasta el momento no existe información pública suficiente para responder estas preguntas ni para atribuir responsabilidades concretas. Será la investigación la que deberá determinar qué ocurrió.
Pero preguntar por las condiciones de seguridad no significa establecer anticipadamente una culpabilidad. Significa intentar determinar si se adoptaron todas las medidas disponibles para evitar que un trabajador perdiera la vida.
San Bernardo: el accidente del que casi no se habló
El caso de Northbeach también vuelve a traer a la memoria otro episodio que circuló meses atrás entre vecinos y trabajadores de San Bernardo.
Se trata de la caída de un obrero que habría estado trabajando en un edificio ubicado en la zona de Avenida Costanera y Esquiú.
En aquel caso, el trabajador habría sobrevivido.
A diferencia de la tragedia de Northbeach, el episodio prácticamente no tuvo repercusión mediática. MDA Noticias tampoco pudo encontrar hasta el momento documentación pública suficiente que permita reconstruir de manera independiente cómo ocurrió, desde qué altura cayó, qué lesiones sufrió o qué actuaciones administrativas se realizaron posteriormente.
Por esa razón, esos detalles no pueden presentarse como información comprobada.
Pero que un accidente no aparezca en los medios no significa necesariamente que no haya ocurrido.
Y ese es precisamente uno de los interrogantes que comienza a aparecer cada vez con mayor frecuencia en conversaciones y redes sociales de la región.
Las redes y una preocupación que existe
Los comentarios y publicaciones en redes sociales no constituyen por sí mismos una prueba. Pueden contener información incompleta, versiones incorrectas o apreciaciones personales.
Pero también funcionan como un espacio donde trabajadores y vecinos expresan situaciones y preocupaciones que no siempre encuentran lugar en los medios de comunicación.
En materia de seguridad laboral, ignorar esas señales tampoco parece una respuesta suficiente.
Cuando se multiplican las preguntas sobre el cumplimiento de las normas de seguridad, los controles o las condiciones en las que se desarrollan determinadas obras, corresponde que quienes tienen responsabilidades —empresas, profesionales y organismos públicos— puedan brindar respuestas.
Porque detrás de esas preguntas hay personas que diariamente trabajan a varios metros de altura.
San Bernardo ya estaba bajo la mirada por problemas de seguridad edilicia
Existe además un antecedente reciente que muestra que las condiciones de seguridad relacionadas con edificios y construcciones de la región ya habían generado preocupación.
Radio Noticias entrevistó al secretario de Infraestructura, Planeamiento y Medioambiente de la Municipalidad de La Costa, Walter Natalizia, quien explicó el relevamiento que realiza el municipio para prevenir riesgos derivados del estado de edificios habitados y obras abandonadas. Ver nota aquí
El funcionario señaló entonces a San Bernardo como una de las localidades con puntos especialmente críticos y mencionó estructuras ubicadas en Chiozza y Hernández y Chiozza y Esquiú.
Natalizia explicó que en algunos casos se consiguió que los propietarios colocaran redes de protección y apuntalamientos, mientras que otras estructuras presentan situaciones mucho más complejas.
Se trata de una problemática diferente a la seguridad laboral dentro de una obra activa, pero comparte una cuestión central: la prevención y la responsabilidad sobre los riesgos que pueden generar las construcciones.
La entrevista completa puede consultarse en el canal de YouTube de Radio Noticias Web.
Lo que no conocemos
La muerte del trabajador de Northbeach está confirmada.
También está confirmado que fueron sus propios compañeros quienes lo trasladaron hasta el hospital.
Lo que todavía no conocemos es qué ocurrió antes de la caída.
No sabemos públicamente qué elementos de protección utilizaba, qué controles se habían realizado, quién era su empleador directo, qué empresa ejecutaba específicamente los trabajos ni cuáles eran los protocolos previstos para una emergencia.
Y mientras esas respuestas no aparezcan, resulta inevitable mirar también aquellos episodios de los que se habla en una comunidad pero que nunca llegan a convertirse en noticia.
El accidente mencionado en San Bernardo es un ejemplo.
Puede haber información incompleta. Puede haber versiones que necesiten ser corregidas. Precisamente para eso sirven las investigaciones, los controles oficiales y el periodismo.
Porque el silencio informativo tampoco puede convertirse en sinónimo de inexistencia.
Cuando se trata de personas que trabajan en condiciones de riesgo, empresarios, responsables de obra y organismos de control tienen diferentes obligaciones y responsabilidades.
Y la sociedad tiene derecho a preguntar cómo se cumplen.
Después de una nueva muerte mientras una persona estaba trabajando, quedan entonces dos preguntas:
¿Se hizo todo lo que debía hacerse para evitar esta tragedia?
Y otra que quizás resulte todavía más difícil de responder:
¿Cuántos accidentes laborales ocurren en las obras de nuestra región sin que lleguemos nunca a enterarnos?




