El Servicio Penitenciario Bonaerense aprobó un protocolo que permitirá retomar la continuidad pedagógica de los estudios universitarios en las cárceles de la Provincia de Buenos Aires.
Desde el inicio en marzo de la pandemia, la suspensión de las actividades presenciales y la falta de recursos materiales y tecnológicos “en las cárceles impidieron, prácticamente, cualquier posibilidad de sostener el acceso a la educación”.
Se designará el cupo de estudiantes que podrán acceder por día al espacio, y se guardará 1,5 metros cuadrado de distancia entre un puesto de estudio y otro para garantizar el distanciamiento social, con desinfección previa y con posterioridad al uso del espacio universitario y de los elementos.