«Agua, sal de mi canilla quiero que me hagas cosquillas siempre, sonido sonriente dame, que es grande mi confusión» pregona una clásica canción de Los Piojos y en el verano la falta de presión hace que tanto vecinos como turistas rueguen que la misma salga de su canilla.
En ese sentido, si hay algo que caracteriza a la empresa ABSA es no otorgar muchas respuestas, lo que obviamente fastidia a los usuarios y años atrás ocasionó incidentes. En el 2016 desde MDA Noticias intentamos hablar con la empresa, sin éxito, en 2017 volvimos a la carga y la conclusión fue la misma, si bien atendieron, no dieron una respuesta clara al reclamo. Dado este escenario y de cara a la temporada alta, vale la pena recordar cuales eran las recomendaciones que brindaba ABSA el 16 de diciembre del 2016.
- Evitar el riego de jardines, calles de tierra, lavado de vehículos y veredas. En caso de hacerlo reemplazar el uso de mangueras por baldes. El agua que se pierde en 30 minutos con una manguera abierta es equivalente al consumo de una persona durante todo el día.
- Revisar y reparar pérdidas en canillas, tanques y cañerías. Así, se pierden unos 4000 litros de agua diarios.
- Cerrar la canilla al cepillarse los dientes, enjabonarse o afeitarse. Se estarán ahorrando 12 litros por minuto.
No era un chiste, la empresa que al parecer poco invierte pero si mucho factura intentaba evitar los problemas de falta de presión «cerrando la canilla al cepillarse los dientes, enjabonarse o afeitarse». Durante el año pasado, ABSA también incrementó el costo de sus tarifas y eso al momento no se tradujo en mejora del servicio.
Tan nula es la participación de ABSA en el suministro del servicio que esta problemática camina por toda la Provincia de Buenos Aires. También hace un año atrás, desde el ejecutivo local se realizó la compra de mas de 30 bombas para normalizar el servicio de agua potable. Retomando la melodía que dio inicio a este articulo: «Agua, ya sabemos cómo esto es agua, hay uno y si hay dos no hay dos sin tres».