El conductor radial y televisivo Ángel «Baby» Etchecopar, que fue baleado anoche junto con su hijo, se recupera satisfactoriamente tras ser operado por una fractura expuesta en la pierna y un balazo en la mano: Mientras que Federico, de 24 años, se encuentra estable, aunque su estado es más delicado y está en terapia intensiva
Etchecopar, de 59 años, recibió tres balazos y su hijo Federico, cuatro disparos, uno de los cuales le perforó un pulmón, por lo que se encontraba en estado reservado, mientras uno de los delincuentes falleció en el lugar, informaron fuentes policiales.
Las cirugías a las que fueron sometidos tanto Baby Etchecopar como su hijo Federico resultaron exitosas y las expectativas son favorables respecto de la recuperación de ambos, informó C5N.
El conductor de El Ángel de la Medianoche se encuentra “en perfecto estado” tras la operación, según coincidieron en afirmar anoche amigos y vecinos que se acercaron a visitarlo. “Incluso bromeó por lo que eso nos dejó más tranquilo”, comentó a la prensa Gustavo, un vecino de Baby.
La situación de Federico también es favorable, aunque por la gravedad de las heridas que sufrió –una bala le perforó el pulmón y otra rozó la zona del recto- su estado es más delicado pero evoluciona bien y está estable.
Fuente: Agencia de Noticias Institucionales
Un comunicado del Grupo Infobae confirmó que el hecho ocurrió cerca de las 22, cuando el hijo del conductor de Radio 10 se despedía de su novia y fue abordado en el interior de su automóvil por delincuentes que apuntaron un arma de fuego a su cabeza ubicada en el partido bonaerense de San isidro.
Precisamente, según las fuentes, dos o tres delincuentes que se trasladaban en un Ford Galaxy obligaron al hijo de Etchecopar a ingresar en la vivienda de su padre, en Francia al 100 de La Horqueta, San Isidro, y amenazaron al conductor, a su esposa y a otra hija de la pareja, embarazada.
El periodista Oscar González Oro señaló que hubo un tiroteo entre los delincuentes y Etchecopar, que según las fuentes habría tomado un arma para defenderse del asalto, tras lo que comenzaron los disparos.





