Argentinos consumen menos carne y vino y más pollo con gaseosa

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El informe registra las modificaciones en las costumbres argentinas durante los últimos treinta años

Los argentinos consumen menos carne de vaca y toman menos vino y, en cambio, han incrementado la ingesta de pollo y el consumo de gaseosas, según un informe privado difundido ayer sobre los cambios en los hábitos de consumo en el país en los últimos treinta años.

El consumo en nuestro país de carne bovina cayó desde los 86,5 kilos anuales por habitante a inicios de la década de los ochenta, a los actuales 57,5 kilos.

«Tras un siglo, el país perdió el primer puesto en el podio de consumidores de carne bovina, quedando en segundo puesto tras Uruguay», señaló el informe de la consultora privada «Abeceb».

Coincidiendo con este informe, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, sostuvo que la ganadería asiste a una caída del stock del 15 por ciento desde 2008 y que hay nueve millones de cabezas menos. También destacó que el consumo de carne por habitante cayó un 20 por ciento y que hoy «comemos menos carne que Uruguay cuyas exportaciones crecieron además un 24 por ciento».

Justamente, uno de los datos más significativos del informe es que ahora el primer puesto como mayores consumidores mundiales de carne de res lo tienen los uruguayos.

EL ESTUDIO

Según el estudio, si bien la situación actual de la producción de carne en Argentina incide «de modo determinante» sobre esta contracción en el consumo, la menor ingesta de este producto es una tendencia que se viene dando en los últimos treinta años.

En la dirección contraria, el consumo de carne de pollo se incrementó desde los 10 kilos anuales en la década de los ochenta, unos 20 en la década posterior, hasta los actuales 33 kilos.

«Otro cambio sustancial en la dieta del argentino medio se observa en el consumo de vino. La evolución por habitante demuestra una caída a menos de la mitad desde la década de los ochenta, cuando se registraba una ingesta promedio de 65 litros anuales de esta bebida», señala el informe.

Actualmente, cada argentino consume 31 litros de vino por año. «Sin embargo, este cambio de hábito no fue sólo cuantitativo, sino que implica una migración en la composición del consumo de esta bebida, desde los vinos de mesa hacia los vinos varietales, caracterizados por una mayor calidad», apunta el estudio.

LAS GASEOSAS

Al mismo tiempo, en el país se incrementó el consumo de refrescos, preferentemente gaseosas, al saltar de los 44 litros anuales en la década de los ochenta a los actuales 81 litros.

«Si bien el consumo de gaseosas creció mucho en los últimos 30 años, en el último tiempo dicho mercado se estancó. Esto fue comprendido por las empresas productoras, que apelaron a una estrategia de diversificación de la oferta, colocando productos relativamente novedosos en la mesa argentina», indica el informe.

VARIETALES

En materia de vinos, el informe que analiza las costumbres argentinas señala que se toma menos en cantidad pero mejor en calidad, ya que el mayor consumo se da ahora en los denominados vinos varietales, en detrimento de los vinos de mesa, que son de inferior categoría